Esa cifra es la suma total de la Balanza Cambiaria (US$4.146 millones) más la Balanza de Pagos (lo que los colombianos envían por medios informales).
La Balanza Cambiaria, elaborada por el Banco de la República, contabiliza los giros que se hacen a través de entidades autorizadas como casas de cambio y bancos comerciales.
Los 4.146 millones de dólares enviados por estos medios, representan un aumento de 18,3 por ciento frente al año anterior.
Comportamientos anteriores
En el 2006, el dato de remesas, según la Balanza de Pagos, ascendió a 3.890 millones de dólares, 11 por ciento más que los 3.503 millones registrados en la Cambiaria.
Bajo ese parámetro, el estimativo para el año pasado sería cercano a 4.500 millones de dólares. De hecho, de acuerdo con la Balanza de Pagos, hasta septiembre pasado el acumulado era de 3.210 millones de dólares, 12,7 por ciento más que en igual periodo del 2006.
Individualmente considerada, dicha cifra es la tercera en importancia dentro de los ingresos de divisas del país, por debajo de la inversión extranjera y las exportaciones de petróleo y sus derivados.
De hecho, en los primeros nueve meses del 2007 fue equivalente a 2,6 veces las exportaciones de café y 1,2 veces las de carbón.
Según los conocedores del tema, la dinámica es el reflejo de que casi 4 millones de colombianos viven fuera del país. Si bien los temores sobre una desaceleración mundial pueden llevar a que el ritmo de estos flujos se vean afectados, los datos muestran que eso no ha ocurrido, por lo menos todavía, señaló el consultor César González. "La salida de colombianos al exterior, todavía está en proceso de maduración", dijo.
A su vez, David Khoudour-Castéras, de la Universidad Externado, sostuvo que en las cifras "puede haber un ligero contrapeso estadístico: la reducción del costo del envío por la eliminación del impuesto que se cobraba hasta hace dos años y la mayor competencia de entidades para hacerse a dichos envíos, que ha ido formalizando las remesas".
Otra de las razones es que una proporción creciente de las remesas proviene de Europa. Debido a ello, la mayor presencia de euros en la canasta hace que la valoración total de los ingresos aumente, cuando se hace la conversión a dólares. Por tal razón, el monto promedio por giro individual pasó de 264 a 341 dólares entre el 2002 y el 2006.
Según el Banco de la República, los países de donde más llegan los giros son Estados Unidos y España que en conjunto aportan cerca del 80 por ciento del dinero recibido. Otras naciones son: Venezuela, Inglaterra, Italia y Ecuador, que en conjunto participan con el 13 por ciento adicional.
Por otra parte, todo indica que las instituciones financieras tienen una participación creciente en el negocio de las remesas. De tal manera, si por las casas de cambio pasaban en el 2001 el 95 por ciento de los giros, el año pasado esa proporción había bajado a 55 por ciento.
Esa es la impresión de Alfonso Garzón, presidente de Asocambiaria, quien además aseguró que "los receptores de remesas se están viendo golpeados por la revaluación". No obstante, el dirigente señaló que ni el valor de los giros ni su frecuencia se ha reducido.
Desde hace tiempo los académicos han discutido sobre el destino de las remesas y el uso que le dan los hogares receptores a las mismas. A este respecto, la Balanza Cambiaria muestra que hay una clara propensión a invertir más en finca raíz, pues en el 2007 los giros para vivienda, según las declaraciones de cambio, ascendieron a 204 millones de dólares, más del doble de la suma de dos años atrás.
¿Al fin cuántos viven por fuera del país?
Aunque en los años pasados se llegó a decir que cerca de cinco millones de colombianos vivían fuera del país, el Censo del 2005 calculó que el número de migrantes era de 3,33 millones, equivalente a 8 por ciento de la población total en esa fecha.
Esa cifra refleja lo ocurrido desde finales de la década pasada, cuando la combinación de mala situación económica e inseguridad llevó a cientos de miles de personas a abandonar el país.
Según el Dane, el saldo migratorio neto entre el 2000 y el 2005 fue de 661.151 personas, mientras que entre 1995 y el 2000 llegó a 703.353 individuos, unas tres veces las del lustro anterior.
Si bien las condiciones de Colombia han mejorado, otras mediciones sugieren que la salida de personas continúa. Según el DAS, en el 2006 la diferencia entre los colombianos que dejaron el territorio y los que entraron al país fue de 178.000 individuos, mientras que en el 2007 el dato fue de 169.918.