Fecha de publicación: 2008-04-14  
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Remesas que envían quienes viven en el exterior están impulsando sector de construcción

Incluso, el 48 por ciento de esos colombianos que mandan dinero para comprar casa o apartamento en Colombia, lo hacen con el fin de habitarla ellos mismos.

 

Eso señala un sondeo realizado en las diferentes ruedas inmobiliarias con los nacionales residentes en Estados Unidos. Los expertos aseguran que este es un reflejo de la intención que tienen de regresar pronto al país.

 

Esta consulta también permitió detectar que las viviendas que adquieren los inmigrantes oscilan entre 150 y 200 millones de pesos, y están ubicadas en Bogotá, Barranquilla, Medellín, Cali, Cartagena y el Eje Cafetero.

 

Así mismo, otro informe presentado recientemente por la Cancillería señala que de los 3,3 millones de colombianos que, según el Dane, viven fuera del país envían pocos recursos para atender necesidades de salud o a planes de ahorro familiar.

 

La Red Alma Máter, la Cámara Colombiana de la Construcción, la Federación Nacional de Lonjas de Propiedad Raíz y la Lonja de Bogotá, han realizado ferias inmobiliarias en Estados Unidos y España.

 

Recientemente, las empresas Amarilo, Colpatria, Felipe Calderón, Marval y Pedro Gómez conformaron el G-5, dedicado a apoyar la compra de vivienda desde el exterior.

 

Según Martha Restrepo, representante de Casa Propia Colombia, coordinadora del negocio del G-5, en el 2007 lograron ventas por 25 millones de dólares. "Ese monto estuvo representado en 413 unidades de 11 ciudades del país negociadas a través de los contactos logrados en las ferias internacionales (Miami, Nueva York y Madrid)".

 

Este trabajo ha permitido identificar tendencias. Los datos de Camacol, obtenidos entre quienes residen en E.U., revelan que el 30 por ciento de quienes visitaron los eventos llevan entre 5 y 10 años en ese país. 

 

 

El estudio también advierte otra tendencia: las personas que se fueron de Colombia durante la crisis de 1999 quieren volver, pues muchos lo hicieron motivados por la difícil situación. "El entorno económico ha cambiado, la crisis inmobiliaria en Estados Unidos pone a pensar a quienes esperaban invertir allá y, definitivamente, las raíces de quienes partieron están intactas", dice el arquitecto Luis Orjuela.

 

Fernando Pozo, presidente de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felabán), aseguró el año pasado, en Miami, que América Latina ha sido incapaz de capitalizar las remesas, pues la mayoría de los recursos terminan en la economía informal.

 

En concepto de la Red Alma Máter, es clave establecer en el país un fondo de garantías para avalar los créditos. "Y es que para un migrante el mayor sobrecosto de la adquisición de vivienda en Colombia corre por cuenta del traslado de los fondos requeridos desde el país de residencia.

 

La representante de Casa Propia coincide con la afirmación, pero destaca los resultados del trabajo para el G-5 que les ha permitido monetizar 14 millones de dólares y manejar 920 transacciones.

 

"Incluso, se han gestionado créditos por 23.000 millones de pesos.

 

La opción de la segunda vivienda

 

Este proyecto de ley, que por ahora está en veremos, busca impulsar la compra de vivienda entre pensionados extranjeros y colombianos residentes en el exterior.

 

El objetivo es abrir la posibilidad de impulsar el mercado inmobiliario de segunda vivienda, tan común en Panamá, Costa Rica, México y República Dominicana donde los extranjeros buscan una vivienda para el descanso.

 

Aún está en estudio el tema de exenciones, pero entre los gremios y constructores hay consenso de que su puesta en marcha sería clave para impulsar la que el ministro de Vivienda, Juan Lozano, ha identificado como 'inversión Caribe'.

 

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