En la última semana con todo y el revuelo de un proyecto de acuerdo presentado al Congreso de la República, el tema de la dolarización de la economía salió nuevamente al ruedo.
De inmediato las voces en pro y en contra obviamente no se dejaron esperar, pero lo cierto del caso es que para los especialistas en la materia, Colombia no está en una situación tan cruenta como para tomar una decisión de este tipo.
Ahora bien, la pregunta que ronda en todas partes y en la gente del común es: ¿qué es la dolarización?.
Pues bien para despejar la duda, LA TARDE, habló con especialistas en la materia para definir ese concepto y explicar qué tan buena o mala es la iniciativa presentada por el senador Gabriel Zapata como forma de olvidarse de las fluctuaciones de la tasa de cambio y los efectos que genera, pero lo cierto es que levantó más de una ampolla en el país.
¿Qué es?
Lo primero en decir, es que la dolarización de manera simple no es más que cambiar de manera legal la moneda nacional -el peso-, por el dólar. Es decir, que todo tipo de operaciones se puedan adelantar bajo esa denominación.
Técnicamente se define como: “El uso, de forma legal en un país determinado, de una moneda extranjera en las diferentes actividades que sus habitantes realicen y que necesiten la utilización de dinero”.
Eso representa de manera práctica que desaparecería el sistema transaccional de pagos y todas las operaciones pasarían a realizarse en dólares: sueldos, cuentas bancarias, sistemas contables de las empresas, operaciones del mercado bursátil, créditos, ventas al detal, etc.
Así por ejemplo si el salario de una persona es de 500 mil pesos, pasaría a ganar 247,3 dólares, tomando como base la tasa de cambio en que cerró el pasado viernes la divisa - $2.051,55-.
En concepto de muchos, la dolarización no tiene cabida en Colombia, porque se ha aplicado en otros países en medio de crisis profundas, de una pérdida del valor de la moneda local -devaluación-, frente a la extranjera, de desconfianza en el país, altas inflaciones y en general un panorama turbio, lo que no se ajusta a nuestra realidad, afirma Johnny Echeverry, de Profesionales de Bolsa.
“No lo veo bueno porque nuestra condición es distinta a la que vivieron Ecuador o Argentina cuando tomaron esa decisión”. Para el especialista en mercados, por los efectos que pueda generar en la población van hasta el psicológico y requieren de un proceso que no puede asumirse a la ligera.
Eric Duport de la Cámara de Comercio de Pereira, dice que a otros países que la han asumido no es ha ido bien.
La semana anterior el ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga y el propio Banco de la República, le dijeron no porque consideran que la ‘salud de la economía’, es la mejor de los últimos años.
¿Qué implica?
En primera instancia depender de la Reserva Federal de EU, por lo tanto la facultad de emisión de billetes del Banco de la República no tendría sentido. Eso sería perder la independencia económica.
El país estaría amarrado a las políticas monetarias de EU, aunque hoy para ciertas operaciones es necesario estar atentos a lo que suceda en el país del Norte.
¿Cómo les ha ido a otros?
Muchos de los países que han adoptado la medida no la han visto como la gran panacea.
Ecuador: Entró en el 2000 luego de una profunda crisis, el modelo, afirman analistas de ese país no ha sido el mejor, porque generó problemas en la población de bajos recursos y se incrementó la salida de sus nacionales en busca de nuevos horizontes y se perdieron un gran número de puestos de trabajo.
Panamá: Aplicó la dolarización en 1904 por las tropas norteamericanas que estaban en dicho país. El movimiento comercial producto del Canal han llevado a que allí las circunstancias sean diferentes, con una estabilidad.
El Salvador: Lo tiene desde el 2002 y uno de los efectos es que el país se convirtió en poco atractivo para la inversión.
Argentina: luego de una profunda crisis, entró en la dolarización y aunque se presentó una recuperación, los problemas no se han superado del todo.
Pros y contras
Para la inmensa mayoría la iniciativa no tiene cabida, mientras que para el senador Gabriel Zapata, quien presentó la iniciativa, es una fórmula para dejar de pensar en los efectos de la tasa de cambio. Pues bien escogimos muchos conceptos y aunque los contras ganan, la propuesta también tiene sus pro.
Los Pro:
- Colombia asumiría una postura globalizada por el uso de la moneda de Estados Unidos.
- Aparentemente es una moneda fuerte
- Mayor facilidad en el uso y manejo comercial
- De más fácil manipulación
Los contra:
- Pérdida del dominio de la moneda
- Dependencia de la Reserva Federal de los Estados Unidos
- Emisiones de un banco central externo
- Cambio económico en el país
- Afectación psicológica frente a la adaptación de una nueva denominación
- Dependencia del dólar hasta para el pago de impuestos
Inconvenientes para la inversión