Por lo menos el 55,5% de la población mayor de 18 años en Colombia tiene al menos un producto financiero, lo que indica que unas 15,6 millones de personas están bancarizadas en el país.
Por lo menos el 55,5% de la población mayor de 18 años en Colombia tiene al menos un producto financiero, lo que indica que unas 15,6 millones de personas están bancarizadas en el país.
Los datos le permiten deducir a la Presidenta de Asobancaria, María Mercedes Cuéllar, que el país es una de las naciones de América Latina con mejores índices de cobertura, pues solo en el último hubo un aumento de 1,3 millones de usuarios con respecto a marzo del año pasado .
En contravía a ese crecimiento, Cuéllar cuestionó medidas como el 4 por mil, pues en su concepto esto estimuló el trasteo de billetes por todo el país, debido a que se redujo el movimiento de cuentas corrientes casi en un 20%.
A favor y en contra
La dirigente gremial participará hoy en el foro sobre la reforma financiera que se organizó en Manizales, en el hotel Termales El Otoño y en el que se espera la presencia del Ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga Escobar y los presidentes de Fasecolda, Roberto Junguito, y de Asofondos, Santiago Montenegro Trujillo.
Sobre el tema que se tratará hoy María Mercedes Cuéllar indicó que uno de los aspectos curiosos de la Reforma es que no hay muchos puntos que tengan que ver con la actividad financiera.
En lo relacionado con los bancos, se mostró en contra de que se amplíe la oferta para que los intermediarios financieros no bancarios hagan operaciones que hoy están asignadas de forma exclusiva a los entidades crediticias.
Dentro de los casos, cuestionó que por ejemplo a las casas de cambio les autoricen los giros en pesos y a las cooperativas captar ahorros en los sitios donde los bancos no tienen oficinas.
Para la dirigente el riesgo es que esto abre un espacio para que se genere una crisis como la que hay en Estados Unidos, debido a que son operaciones que tienen una vigilancia especial.
“El origen de esa crisis es que comenzaron a desintermediar tareas en sitios que no tienen las debidas precauciones. Por principios es nocivo para el manejo del sistema financiero”, dijo.
En lo que tiene que ver con los cambios en figuras como el defensor del cliente, Cuéllar dijo que se le ha puesto más ruido del que realmente implican los cambios, más cuando de las quejas que llegan a los bancos sólo el 3% pasa a manos de estos defensores y por los menos de unas 800 mil quejas que se presentaron el año pasado cerca del 60% fueron resueltas a favor de los usuarios.