Bancos y casas de cambio en Colombia confirman que en las últimas semanas se ha notado un aumento de remesas procedentes de E.U.
Esperanza Rojas* vive en Nueva York. Ella, como muchos otros colombianos y de otros países de América Latina que residen en E.U., le cogió pánico a perder dinero en la crisis financiera.
Además, quiere aprovechar la coyuntura del alza del dólar para que sus remesas resulten más rentables.
Esperanza no quiere arriesgarse a que el banco donde tiene sus cuentas en E.U. quiebre y que el dinero amasado con tanto esfuerzo allá se pierda.
"Por eso, en los últimos días hice giros urgentes a mi madre en Colombia que, además, me contó que el dólar estaba subiendo y había que aprovechar esa bonanza. Al fin y al cabo, hacía mucho tiempo que en Colombia no se pagaban dólares a más de 2.000 pesos".
De hecho, hace solo cuatro meses, el precio de la moneda estadounidense en el país rondaba apenas los 1.600 pesos.
Las cifras oficiales en Colombia parecen avalar la afirmación de colombianos de que los giros de remesas se han acelerado.
Según la cuenta de "remesas trasferencias y donaciones" de la balanza cambiaria (de la cual un 80 por ciento son remesas), el promedio semanal del 2008 hasta el 26 de septiembre de ingreso de divisas al país fue de 109 millones de dólares.
Sin embargo, solo entre agosto y septiembre ese promedio fue de 136 millones.
Es más, si se miran las dos últimas semanas de las cuentas oficiales (13 al 26 de septiembre), la cifra ascendió a 151 millones de dólares.
A pagar deudas
Fue por esos días que la crisis financiera de Estados Unidos se comenzó a agravar.
Otra razón que esgrimen colombianos residentes en E.U. (legales e ilegales) para explicar el mayor giro de remesas es que están aprovechando el alza del dólar para acelerar el pago de viviendas y otra clase de inmuebles que han adquirido en los últimos meses en varias ciudades del país.
A los hispanos no los tranquiliza el anuncio del presidente, George W. Bush, de que el Gobierno de E.U. garantizará los depósitos del público en el sistema bancario y de que se nacionalizarán parcialmente entidades financieras para evitar nuevas quiebras.
Por eso, Esperanza les cuenta a sus amigos en Colombia que el envío de remesas es más común por estos días, situación que puede mantenerse por la proximidad de la temporada de Navidad y fin de año.
Los residentes legales -que normalmente tienen una cuenta bancaria- utilizan los servicios de su entidad financiera para hacer los giros, mientras los ilegales lo hacen a través de agencias de cambios, con transacciones en efectivo.
Los bancos más utilizados por los hispanos legales en la zona de Nueva Jersey y Nueva York son Bank of America, Citibank, Wachovia (que lo acaba de comprar Wells Fargo), y Washington Mutual, que quebró y fue adquirido por JP Morgan Chase.
En Colombia, entidades financieras y casas de cambio confirmaron que, efectivamente, en las últimas semanas se ha notado un mayor flujo de dinero del exterior por concepto de remesas.
Funcionarios del Banco de Bogotá informaron que el aumento ha sido importante, aunque se abstuvieron de mencionar cifras al respecto.
Por su parte, operadores de Titán, una de las mayores casas de cambio del país, confirmaron que últimamente ha habido un mayor volumen de recursos que llegan del exterior.
Agencias, con más trabajo
Ana Carmona es una caleña que llegó a Estados Unidos hace 10 años y hoy es dueña de Calitel, una tienda de cabinas telefónicas en Elizabeth (Nueva Jersey), muy cerca de Nueva York.
El negocio de Ana funciona también como agencia de envíos de carga y divisas y es utilizada en un 80 por ciento por colombianos y el 20 por ciento restante por peruanos y ecuatorianos.
Ella dice que en las últimas semanas ha aumentado el envío de remesas al exterior por el temor a las quiebras bancarias, así como para aprovechar el alza del dólar en Colombia, pero también por las nuevas reglas de inmigración impuestas por el Gobierno de Estados Unidos, las cuales amenazan con aumentar las deportaciones de ilegales.
"La gente quiere enviar más dinero y más rápido a Colombia porque nadie va a arriesgarse a perder lo trabajado", dice Ana. En su negocio, ella cobra una comisión del 4 por ciento sobre el monto de cada envío de dinero al exterior.
Frente al alza del dólar, dice que la coyuntura hay que aprovecharla.
"Hoy (viernes) el dólar está a 2.323 pesos y ayer estaba a 2.338", señala Ana, recalcando que esos precios no se veían hace mucho tiempo.
Pese a los precios que ella dice manejar, en Colombia, los datos de las casas de cambio son diferentes.
Según Asocambiaria, gremio que agrupa a esos establecimientos en el país, el viernes pasado se compraban dólares a 2.000 pesos y se vendían a 2.250 pesos, en promedio.
El caso es que el alza reciente de la divisa americana representa un alivio importante para quienes reciben los dólares que sus familiares les envían del exterior.
Situación similar ocurre con el euro, que también está en alza.
Desempleo, el gran temor de inmigrantes
Si bien es cierto que el giro de remesas de colombianos residentes en Estados Unidos parece haberse acelerado en los últimos días, también lo es el hecho de que hay un nubarrón muy grande corriendo sobre la economía de ese país: el desempleo.
Por eso, lo que por estos días se ve como un aumento temporal de giros al exterior podría revertirse en los próximos meses si la tasa de desocupación en E.U. aumenta.
La falta de trabajo golpea con mayor fuerza a las comunidades inmigrantes, comenzando por los hispanos, que cada vez ven con mayor riesgo la posibilidad de perder sus trabajos y de que el sueño americano se les convierta en una pesadilla.
Analistas económicos internacionales han advertido que la tasa de desocupación puede cerrar este año en torno al 9 por ciento como consecuencia de la crisis financiera que está ahogando al país.
Ya nadie discute el hecho de que E.U. entró en recesión y eso preocupa aún más a los inmigrantes, que deberán apretarse mucho el cinturón en los próximos meses.
Por eso, los giros de remesas pueden frenarse de manera sustancial, en la medida en que los inmigrantes pierdan sus oportunidades laborales.
El sector automotor, que es uno de los mayores empleadores de hispanos, ya anunció recortes importantes de empleo debido a la caída de ventas de vehículos.