Un informe de la Asobancaria reveló que en el primer trimestre de 2009, más de 16,2 millones de colombianos mayores de edad tenían acceso al menos a un producto financiero.
Esta cifra representa un nivel de bancarización del 56,6 por ciento de la población adulta. Es decir que entre marzo de 2008 y marzo de 2009, se vincularon a la banca 472.392 adultos, lo que significa que al finalizar marzo de este año más de 16,2 millones mayores de edad estaban bancarizados.
La cuenta de ahorro es el producto con mayor penetración. En marzo 54,1 por ciento de la población mayor de edad contaba con un producto de este tipo. Entre marzo de 2008 - marzo de 2009 más de 500 mil adultos adicionales habían accedido al sistema financiero con una cuenta de ahorro.
Usuarios de los productos por edad
Si bien los adultos tienen una participación mayor que el resto de las clasificaciones, no supera 40 por ciento dentro de la población mayor de edad. Así mismo, se observa que los jóvenes superan la participación de los mayores que va en contravía de la participación observada en los usuarios de los productos financieros.
Los productos más utilizados por los jóvenes son las cuentas de ahorro y las tarjetas de crédito.
El informe de Absobancaria muestra que 33 por ciento de los usuarios que tienen tarjeta de crédito como única relación con una institución financiera son jóvenes, así como el 26 por ciento de los usuarios que tienen como único producto financiero las cuentas de ahorro. Este mismo comportamiento se presenta para los consumidores financieros que tienen solamente éstos dos productos, el 33 por ciento de sus usuarios pertenecen a este grupo de edad. Los adultos son los que poseen el portafolio completo de productos financieros. Así, el 64 por ciento de los usuarios con el portafolio completo entran dentro de este rango de edad.
Tarjetas de crédito tienen mayor incidencia en mujeres
De acuerdo con el más reciente informe de Bancarización de la Asobancaria, el consumo de productos financieros está equilibrado entre hombres y mujeres que son usuarios de tarjetas de crédito y cuentas de ahorro.
El 43,3 por ciento de las personas mayores de edad que tienen una cuenta de ahorros son mujeres, al igual que el 47,9 por ciento de personas que tienen tarjetas de crédito. La tendencia cambia cuando se observan los usuarios de créditos y cuentas corrientes, que son en su mayoría hombres. Del total de usuarios de cuentas corrientes, 62,4 por ciento son hombres, así como el 57,2 por ciento de los usuarios de créditos. Por otra parte, los créditos no muestran una diferencia tan marcada en género como aparece en otros productos como las cuentas corrientes.
De este rubro, el 53 por ciento de los usuarios cuyo único contacto con los bancos es mediante los créditos, son hombres. El informe concluye que los productos que tienen mayor incidencia entre las mujeres son las tarjetas de crédito y las cuentas de ahorro.
De acuerdo con la actividad económica
En este frente se observa que en general los usuarios de todos los productos financieros pertenecen principalmente a tres sectores económicos: de actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler; comercio al por mayor y al por menor, reparación de vehículos automotores motocicletas, efectos personales y enseres domésticos; otras clasificaciones.
Entre estas tres categorías se concentra entre el 57 por ciento y el 63 por ciento de los usuarios de los diferentes productos financieros. A diferencia de los anteriores sectores, de los que se puede pensar que cuentan con cierto grado de formalización, los sectores que presentan menor grado de bancarización son la pesca, la explotación de minas y canteras, organizaciones y órganos extraterritoriales, actividades de hogares privados como empleadores de personal doméstico, administración pública y defensa y suministro de electricidad, agua y gas.
Según Asobancaria, al realizar el análisis por sector económico de la matriz de bancarización, se encuentra que de los usuarios que solamente tienen una cuenta de ahorro o una tarjeta de crédito el 30 por ciento y el 29 por ciento respectivamente trabajan en el sector de actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler.
Los usuarios que tienen cuentas corrientes, ya sea como único producto o como parte de una canasta de productos, pertenecen en su mayoría al sector comercio al por mayor y al por menor.